En octubre de 1965 Jorge Luis Borges acudió durante cuatro tardes a un lugar no identificado de Buenos Aires, no demasiado grande, para hablar sobre el tango. Las conferencias se habían perdido en la nebulosa del pasado. Hasta que en 2002, el escritor Bernardo Atxaga recibió unas cintas de un amigo que a su vez las había recibido de otro con el mensaje de que pertenecían al autor de El Aleph. Y así era.
Hace un año Atxaga las donaba a la Fundación Casa del lector. En aquella fecha El País dió cuenta de la noticia con este reportaje, El tango perdido de Borges, en el que se ofrecían detalles sobre el ciclo de conferencias y la suerte de las grabaciones desde los años 60 hasta la actualidad.
En este ocasión ha sido el diario italiano La Repubblica la que publica la noticia en el reportaje: Borges i el tango.
También se puede descargar en formato PDF (directamente desde esta dirección).
